Daniel Cosío Villegas fue un intelectual a tiempo completo, con la mirada puesta en la realidad mexicana del pasado y del presente. A su trayectoria como economista, historiador, ensayista, editor, diplomático y profesor, al final de su vida sumó la de líder de opinión. El catalizador de su interés por la actividad pública nacional fue el movimiento estudiantil de 1968, cuyo surgimiento concitó su curiosidad por oponerse a un sistema presidencial inflexible.
Aplicando las herramientas de la ciencia política y con una visión liberal ajena a todo dogmatismo, sus artículos periodísticos son un claro ejemplo de cómo el saber académico puede nutrir textos de análisis o de divulgación dirigidos al lector más desenfadado.
Daniel Cosío Villegas fue un intelectual a tiempo completo, con la mirada puesta en la realidad mexicana del pasado y del presente. A su trayectoria como economista, historiador, ensayista, editor, diplomático y profesor, al final de su vida sumó la de líder de opinión. El catalizador de su interés por la actividad pública nacional fue el movimiento estudiantil de 1968, cuyo surgimiento concitó su curiosidad por oponerse a un sistema presidencial inflexible.
Aplicando las herramientas de la ciencia política y con una visión liberal ajena a todo dogmatismo, sus artículos periodísticos son un claro ejemplo de cómo el saber académico puede nutrir textos de análisis o de divulgación dirigidos al lector más desenfadado.
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Daniel Cosío Villegas fue un intelectual a tiempo completo, con la mirada puesta en la realidad mexicana del pasado y del presente. A su trayectoria como economista, historiador, ensayista, editor, diplomático y profesor, al final de su vida sumó la de líder de opinión. El catalizador de su interés por la actividad pública nacional fue el movimiento estudiantil de 1968, cuyo surgimiento concitó su curiosidad por oponerse a un sistema presidencial inflexible.
Aplicando las herramientas de la ciencia política y con una visión liberal ajena a todo dogmatismo, sus artículos periodísticos son un claro ejemplo de cómo el saber académico puede nutrir textos de análisis o de divulgación dirigidos al lector más desenfadado.