El desuso de la historia propicia las versiones distorsionadas de nuestro presente. Sin embargo, no hay mejor pupitre para sentarse a aprender que el pasado. Es un espejo, a menudo, cruel, y otras veces, admirable, pero siempre sincero. Allí podemos poner a prueba nuestras certezas.
El desuso de la historia propicia las versiones distorsionadas de nuestro presente. Sin embargo, no hay mejor pupitre para sentarse a aprender que el pasado. Es un espejo, a menudo, cruel, y otras veces, admirable, pero siempre sincero. Allí podemos poner a prueba nuestras certezas.
Comentarios (0)
No hay reseñas de clientes en este momento.
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
¿Está seguro de que quiere denunciar este comentario?
Reporte enviado
Su reporte ha sido enviado y será considerada por un moderador.
Su reporte no pudo ser enviado
Escriba su propia reseña
Reseña enviada
Su comentario ha sido añadido y estará disponible una vez sea aprobado por un moderador.
Su reseña no pudo ser enviada
El desuso de la historia propicia las versiones distorsionadas de nuestro presente. Sin embargo, no hay mejor pupitre para sentarse a aprender que el pasado. Es un espejo, a menudo, cruel, y otras veces, admirable, pero siempre sincero. Allí podemos poner a prueba nuestras certezas.