En lo pequeño y lo insignificante: ahí es donde se esconde la vida, ahí es donde construye su nido. Nuestro narrador padece un extraño síndrome: sufre de empatía patológica, es capaz de adentrarse sin permiso en los recuerdos de los demás. Así, viaja de un recuerdo a otro, desde una feria rural búlgara en 1925 "donde conoce a un minotauro" hasta el interior de la mente de una babosa que es devorada por su propio abuelo. A partir de esa materia insólita, Gueorgui Gospodínov construye en Física de la tristeza un prodigioso laberinto donde la memoria personal se funde con la historia colectiva. En parte relato de madurez, en parte crónica familiar y en parte reflexión sobre la vida en la Europa del siglo XX, la novela salta de época en época y de identidad en identidad, trazando un mapa de p…
En lo pequeño y lo insignificante: ahí es donde se esconde la vida, ahí es donde construye su nido. Nuestro narrador padece un extraño síndrome: sufre de empatía patológica, es capaz de adentrarse sin permiso en los recuerdos de los demás. Así, viaja de un recuerdo a otro, desde una feria rural búlgara en 1925 "donde conoce a un minotauro" hasta el interior de la mente de una babosa que es devorada por su propio abuelo. A partir de esa materia insólita, Gueorgui Gospodínov construye en Física de la tristeza un prodigioso laberinto donde la memoria personal se funde con la historia colectiva. En parte relato de madurez, en parte crónica familiar y en parte reflexión sobre la vida en la Europa del siglo XX, la novela salta de época en época y de identidad en identidad, trazando un mapa de pérdidas, migraciones y nostalgias.
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En lo pequeño y lo insignificante: ahí es donde se esconde la vida, ahí es donde construye su nido. Nuestro narrador padece un extraño síndrome: sufre de empatía patológica, es capaz de adentrarse sin permiso en los recuerdos de los demás. Así, viaja de un recuerdo a otro, desde una feria rural búlgara en 1925 "donde conoce a un minotauro" hasta el interior de la mente de una babosa que es devorada por su propio abuelo. A partir de esa materia insólita, Gueorgui Gospodínov construye en Física de la tristeza un prodigioso laberinto donde la memoria personal se funde con la historia colectiva. En parte relato de madurez, en parte crónica familiar y en parte reflexión sobre la vida en la Europa del siglo XX, la novela salta de época en época y de identidad en identidad, trazando un mapa de p…