La única forma que Alana encuentra para disminuir un poco más la intensidad de su apariencia es aumentar la intensidad de su presencia Lo que sostienes entre tus dedos es una película disfrazada de libro. Acaso un libro que juega a ser película. Atento. Este testarudo no-libro, para sostener su farsa, se ha apropiado sin recato de recursos propios del cine: usa insistentemente el tiempo presente y cambia de cámara de manera constante. La obra no cuenta: muestra. No relata: enmarca. Los capítulos quiero decir, las escenas se despliegan como encuadres: desde lo alto, encontramos el plano cenital; de frente, el plano conjunto; a través de los ojos de un personaje, el plano subjetivo. A ratos, la cámara flota. Luego se acerca. Finalmente, habita.
La única forma que Alana encuentra para disminuir un poco más la intensidad de su apariencia es aumentar la intensidad de su presencia Lo que sostienes entre tus dedos es una película disfrazada de libro. Acaso un libro que juega a ser película. Atento. Este testarudo no-libro, para sostener su farsa, se ha apropiado sin recato de recursos propios del cine: usa insistentemente el tiempo presente y cambia de cámara de manera constante. La obra no cuenta: muestra. No relata: enmarca. Los capítulos quiero decir, las escenas se despliegan como encuadres: desde lo alto, encontramos el plano cenital; de frente, el plano conjunto; a través de los ojos de un personaje, el plano subjetivo. A ratos, la cámara flota. Luego se acerca. Finalmente, habita.
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La única forma que Alana encuentra para disminuir un poco más la intensidad de su apariencia es aumentar la intensidad de su presencia Lo que sostienes entre tus dedos es una película disfrazada de libro. Acaso un libro que juega a ser película. Atento. Este testarudo no-libro, para sostener su farsa, se ha apropiado sin recato de recursos propios del cine: usa insistentemente el tiempo presente y cambia de cámara de manera constante. La obra no cuenta: muestra. No relata: enmarca. Los capítulos quiero decir, las escenas se despliegan como encuadres: desde lo alto, encontramos el plano cenital; de frente, el plano conjunto; a través de los ojos de un personaje, el plano subjetivo. A ratos, la cámara flota. Luego se acerca. Finalmente, habita.