"Al margen de calendarios, la lectura de Rayuela fue para mí un momento crucial. El texto que aquí se reproduce no disimula el encantamiento y, visto desde ahora, resultan nítidas las marcas de la época. Lo digo con un dejo de nostalgia porque en 1965 algunos aún creíamos que otra vida, en otro mundo más adecuado a nuestros deseos, podría comenzar en cualquier momento y que a lo mejor Rayuela hubiera podido ser la señal que esperábamos. La de aquellos años era una expectativa compartida; tal vez por eso me resulta más verdadero hablar en plural. En todo caso, el nos entibia ahora la solitaria dureza de la primera persona del singular. A medio siglo, Rayuela luce como entonces; el mundo, en cambio, ha consolidado su desventura." Héctor Schmucler. Epílogo de Jesús Aguado.
"Al margen de calendarios, la lectura de Rayuela fue para mí un momento crucial. El texto que aquí se reproduce no disimula el encantamiento y, visto desde ahora, resultan nítidas las marcas de la época. Lo digo con un dejo de nostalgia porque en 1965 algunos aún creíamos que otra vida, en otro mundo más adecuado a nuestros deseos, podría comenzar en cualquier momento y que a lo mejor Rayuela hubiera podido ser la señal que esperábamos. La de aquellos años era una expectativa compartida; tal vez por eso me resulta más verdadero hablar en plural. En todo caso, el nos entibia ahora la solitaria dureza de la primera persona del singular. A medio siglo, Rayuela luce como entonces; el mundo, en cambio, ha consolidado su desventura." Héctor Schmucler. Epílogo de Jesús Aguado.
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"Al margen de calendarios, la lectura de Rayuela fue para mí un momento crucial. El texto que aquí se reproduce no disimula el encantamiento y, visto desde ahora, resultan nítidas las marcas de la época. Lo digo con un dejo de nostalgia porque en 1965 algunos aún creíamos que otra vida, en otro mundo más adecuado a nuestros deseos, podría comenzar en cualquier momento y que a lo mejor Rayuela hubiera podido ser la señal que esperábamos. La de aquellos años era una expectativa compartida; tal vez por eso me resulta más verdadero hablar en plural. En todo caso, el nos entibia ahora la solitaria dureza de la primera persona del singular. A medio siglo, Rayuela luce como entonces; el mundo, en cambio, ha consolidado su desventura." Héctor Schmucler. Epílogo de Jesús Aguado.